Las palmeras aportan una atmósfera exótica a los jardines. Éstas generalmente evocan un jardín de países tropicales donde podemos encontrar cocoteros en las playas, datileras,… Las palmeras por lo general necesitan de un clima mediterráneo, con inviernos dulces. Aunque ciertas especies de palmeras pueden ser cultivadas en regiones más frías o incluso en apartamentos.

La palmera requiere de tierras ricas y bien irrigadas. Los suelos pesados o con mal drenaje la hacen más sensible al frío. De hecho, es imprescindible que el suelo donde plantemos la palmera esté bien drenado. Las palmeras no llevan muy bien las zonas demasiado sombreadas, ni demasiado despejadas. Así, podemos intuir que necesitan estar rodeadas por otros vegetales, matorrales o grandes plantas vivaces, capaces de crear un microclima en su entorno.

Palmeras. Plantas exóticas

Debemos plantar las palmeras en primavera, cuando el suelo está suficientemente recalentado. Una plantación otoñal puede no dar suficiente tiempo a las raíces a rehabilitarse tras el cambio y el choque del trasplante. En un clima dulce, casi podremos plantarlo en cualquier estación. Cuanto más grande sea el agujero de plantación, mejor será su agarre. Igual de importante que su tamaño es que coloques una buena cantidad de estiércol en el fondo.

Podemos encontrar palmeras de todos los tamaños: desde palmeras de 2 3 metros hasta algunas que superan los 25. Existen palmeras resistentes a climas fríos, siempre y cuando estén plantadas en suelos bien drenados. Por ejemplo, tenemos la palmera Chamaerops Humilis, capaz de aguantar hasta – 15°C. La palmera canario puede soportar hasta – 10°C. Tampoco podemos olvidar el lado frutal de ciertas palmeras, como por ejemplo las datileras y los cocoteros. Pero ambas deben ser plantadas en climas dulces.

Cuidados de palmeras