Los tallos carnosos y espinosos de los cactus hacen de ellas unas plantas asombrosas y reconocibles entre todas las demás. Su facilidad de cuidado las hacen familiares. A continuación te ofreceremos una buena serie de consejos. Siguiéndolos, te convertirás en un amante completo de los cactus y sabrás lo mejor para tus plantas exóticas.

Cuidados de los cactus

Uno de los principales requerimientos de los cactus es a luz. Los cactus necesitan mucha luz durante todo el año. Por tanto, debemos reservar para ellos un lugar muy bien alumbrado, en el que la planta disfrute de varias horas de sol al día. Si es posible, colocalos en una ventana orientada hacia el sur. No dudes en trasplantarlas al jardín en verano (a partir del 15 de mayo). Aunque debes buscar un lugar al amparo del sol a las horas del mediodía. En un lugar así, los cactus estarán llenos de vida.

El riego recomendable es una vez a la semana en el período de vegetación (2 veces en caso de fuertes calores) aportando una cantidad de agua suficiente para humidificar el mantillo en profundidad. Déjalo que se seque completamente entre cada regadíos.

Reduzca la aportación de agua en invierno. Es este periodo riégalos una vez al mes. Después de cada riego, no olvides vaciar el agua del platillo.

Cuidados de los cactus

La temperatura. Los cactus soportan la temperatura de nuestros interiores a lo largo del año. Aunque es preferible  que en invierno las coloques en una habitación fresca (entre 2 y 15 °C), para ofrecerles un período de descanso vegetativo muy benéfico e incitarles a reflorecer en primavera. Debes limpiar el cactus una vez cada dos o tres meses ya que el polvo limita la fotosíntesis. Para ello utiliza un pincel grueso o un cepillo para tener un mejor acceso entre los aguijones.

Los cactus crecen lentamente. Por ello, necesitan un trasplante cada dos o tres años. Éste debe hacerse en primavera, en una maceta de diámetro superior de alrededor 2 cm más al contenedor anterior. El primer trasplante, el que se hace nada más comprar el cactus, debe hacerse al instante, nada más tenerlo en casa. En esta caso la maceta debe ser dos veces más grande que la que la que tenía. Utiliza guantes espesos de jardín para manipular tus plantas. Puedes también usar una banda espesa de papel de periódico colocada en forma de zarpa alrededor de la planta.

Adaptados a los medios áridos, los cactus presentan una propensión fuerte a pudrirse tan pronto como el mantillo es demasiado húmedo. Por tanto, utiliza únicamente un mantillo especialmente concebido para sus necesidades.